La vida es efímera. Deberíamos aprovechar cada instante, sentir, bailar, saltar, hacer lo que sintamos en cada momento... No deberíamos arrepentirnos de lo que nunca hicimos porque deberíamos hacer lo que sintamos siempre.
Ayer falleció una gran persona a la que tendré siempre en mi mente. No fue sólo una compañera más de habitación en el hospital, fue un apoyo, millones de sonrisas y de abrazos, mucho cariño. Hoy he de decir que aún no me lo creo pero que de un modo u otro, siempre estará conmigo.
Mati, allá donde estés, siempre estarás en mi corazón. Gracias por hacerme la vida un poco más agradable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario