He pasado una época muy dura, la sigo pasando. No sé lo que me ronda todos los días pero sé que no es algo de lo que una pueda estar orgullosa. Me siento débil, no me siento con fuerzas para seguir luchando. Es un sentimiento de frustración constante, el no poder decir ``soy libre´´, yo puedo con esto. Esto cada día me supera más, cada día veo más lejos eso que llaman curación, porque ni yo misma confío en mí... En realidad creo que nadie confía en mí en este aspecto, aunque no me lo digan.
Es Ana, que constantemente me bombardea la cabeza con esos pensamientos, que no se aleja ni un momento de mi lado. Es ella, me hace sentir débil pero fuerte. Me hace descontrolarme, aunque yo sienta que controlo. Me hace estar siempre al borde del abismo, y me gusta vivir así, me gusta sentir el control en algún aspecto de mi vida. Es duro, está siendo duro luchar, porque antes me veía con más fuerzas ya hora casi no me quedan. Es como si estuviera paralizada por el miedo, pero, ¿ a qué le tengo miedo? Es q ni yo misma lo sé. Es como si el miedo ya se hubiera convertido en una costumbre, como si ya no fuera miedo por la situación en sí, sino miedo a salir de ella por el propio miedo de cambiar mi realidad. No sé cómo explicarme, no sé cómo sacar a Ana de mí, no sé qué hacer para sentirme bien.
Ella me hace mirarme en el espejo todos los días, a todas horas, hace que me dé asco mi cuerpo. Hace que me odie cada día más. Hace que me mida, que me castigue, que me infravalore... Pero estoy tan acostumbrada a ella que dejarla salir de mi vida para mí sería como que una parte de mí se suicidara. Mil problemas y ninguna solución.
Tengo miedo. No quiero comer. No puedo comer. Estoy asustada. Me odio. Odio el sentirme odiada. Odio el sentirme sola. No quiero comer. Me siento sola. Estoy perdida. Siento que somos solo Ana y yo. No puedo comer. Odio el no sentirme querida. Odio el intentar luchar y no poder. Odio el caerme y no poder levantarme. Llorar toda la noche. No gustarme lo que veo. Soy una fracasada. Mentirme. Odio los espejos. Odio la comida. Quiero sentirme vacía. Ana, ¿a qué extremo me has llevado?
Lo peor no son los sentimientos, porque la mayoría de las veces la gente puede entenderte, pero con esto... Estoy loca. Estoy enferma. Soy un parásito.
Pido a gritos ayuda, pido a gritos que alguien me entienda, que alguien consiga la clave para sacarla de mí. Pero ya no es fácil. Nadie cree que me vaya a curar. Dicen que tendré que vivir con ella. Vivir una vida de ingresos, salidas, desmayos, no poder con el cuerpo...? Para qué vivir así?

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