Me da la sensación q desde q tuvo el octus ha cambiado. Ahora es más tranquilo y no se estrés ni se enfada con facilidad. Me alegra, pq necesitaba vivir de esa manera ya, no siempre pendiente de todo y ordenando a todo el mundo,aunque sigue siendo rematadamente limpio.
Sinceramente no es q hayamos tenido muchas conversaciones ni hayamos hecho mucha vida familiar, ahora todos vivimos pendientes del móvil y pendientes de los demás a través de Internet, y muchas veces olvidamos a quienes están presentes, olvidamos el aquí y el ahora. Pero después de tanto tiempo sin sentir q aquella era "mi casa", mi cuarto(!!) desde hace más de 25años, hoy digo con total franqueza q me he sentido acogida y cómoda.
He llorado, he reído, he recordado, he leído, he escrito, me he encontrado cosas q creía perdidas y he echado de menos. Pero en estos días (gracias papá) he sentido un hogar q hacía años q había olvidado.
